lunes, 9 de diciembre de 2013

"La Trama"



Si con "El Rito" era Anthony Hopkins en el que depositaba mis esperanzas para ver una buena película, en "La Trama" era Russell Crowe a quien me encomendaba. No esperaba mucho más del resto, aunque Catherine Zeta-Jones siempre será una cita a la que procuraré asistir.

La historia de un policía que tras una venganza personal encubierta, ejerce como detective privado y es llamado por el alcalde de NY, conocedor de su participación en un asesinato, en plena campaña de reelección, para obtener pruebas de la infidelidad de su mujer.
Una macro operación de especulación urbanística y algunos líos de cama no consiguen crear una trama que haga de la película una historia para recordar.
Para pasar un rato de sofá y no permitir que ocupe espacio en ningún disco duro, ni en nuestra memoria, ni en el de sobremesa.

"La trama" (2013)
Director: Allen Hudges
Reparto: Mark Wahlberg, Russell Crowe, Catherine Zeta-Jones, Jeffrey Wright, Barry Pepper

domingo, 8 de diciembre de 2013

"El Rito"


Han pasado ya 40 años desde el estreno en 1973 de "El Exorcista" pero, inevitablemente, todas las películas del género que tratan el tema, terminan siendo comparadas con ella.
En "El Rito" no hay imágenes espectaculares de grandes contorsiones, ni bandas sonoras que despiertan suspicacias en los amantes de la comunicación subliminal.

La historia de un joven sacerdote que alcanza esta situación como una huída, que en plena crisis de fe, se traslada de Estados Unidos a Roma para conocer el mundo de los exorcismos es la trama de la película. Es precisamente el entorno, Roma, y la interpretación del siempre excepcional Anthony Hopkins los que a mi parecer hacen entretenida una peli que simplemente se deja ver, que queda lejos de ser considerada digna sucesora, actualización (ni hablar de remake) ni nada parecido de la que para muchos, entre los que me encuentro, fue el primer contacto con el cine de terror

"El Rito" (2011)
Director: Mikael Hafström
Reparto: Anthony Hopkins, Colin O´Donohue, Alice Braga

viernes, 6 de diciembre de 2013

"El Mayordomo"



En 1926, cuando Cecil Gaines era solo un niño, sufrió las consecuencias más brutales de los efectos del racismo en EEUU, la violación de su madre y el asesinato de su padre de manera impune. El mismo país al que sirvió durante treinta y cuatro años como personal de servicio adscrito a la Casa Blanca, durante el mandato de ocho presidentes.

Desde este puesto, asistió no solo a algunos de los momentos más importantes de nuestra historia contemporánea sino a la evolución y avances, sin duda todavía inacabados, en la carrera de igualdad entre blancos y negros.

Basada en hechos reales, solo el transcurrir de la cinta hasta casi nuestros días, con el nombramiento de Barack Obama como presidente del país, nos evidencia que la historia se desarrolla en nuestro pasado más reciente e incluso en nuestro presente más vergonzoso.

"El Mayordomo" (2013)
Director: Lee Daniels
Reparto: Forest Whitaker, Cuba Gooding Jr., John Cusak, Oprah Winfrey

sábado, 9 de noviembre de 2013

Ruta 66 "Quick Reference Encyclopedia"

Portada del libro


Libro de bolsillo a modo de enciclopedia o diccionario en el que se reflejan algunos de los lugares y personajes más emblemáticos de la ruta. Fruto de esta limitación de espacio no están todos los que son pero desde luego son todos los que están.
Un libro perfecto para ampliar información sobre algunos de los iconos de la ruta y otros que no lo son tanto. Muy recomendable para quienes quieren sobrepasar el primer umbral de información. Para los frikis, hay otras versiones en formato XXL

"Quick Reference Encyclopedia"
Drew Knowles
Santa Mónica Press
208 páginas (B/N) + Cubiertas
En Inglés
ISBN-13 978-1-59580-034-3
ISBN-10 1-59580-034-4

domingo, 3 de noviembre de 2013

"Asalto al Poder"


Parece que está de moda eso de los ataques a lugares inexpugnables. En "Asalto al Poder", más de lo mismo aunque en esta ocasión el gran héroe americano no es la figura del Presidente.
Un grupo terrorista que cuenta entre sus cómplices a personal de la propia Casa Blanca, con ánimo de vengar la muerte de su hijo en alguna operación militar ordenada por ésta, toma el control de la emblemática residencia presidencial.
La "mala suerte" de los terroristas hace que en su interior se encuentre casualmente en el momento del ataque, un agente del servicio secreto, rechazado para incorporarse al equipo de seguridad del Presidente que aprovecha una entrevista de trabajo para realizar una visita guiada al complejo, junto a su hija.

El recorrido por algunas salas y los efectos especiales, lo más destacado.

La escena final que recuerda a la protagonizada por Shirley MacLaine y Nicolas Cage en "Tess y su guardaespaldas", un mal guiño a una fantástica producción de 1994

"Asalto al Poder" (2013)
Director: Roland Emmerich
Reparto: Channing Tatum, Maggie Gyllenhaal y Jaime Foxx

sábado, 26 de octubre de 2013

"2 Guns"


Divertida pareja la que hacen Denzel Washington y Mark Wahlberg que no resta tensión a la trama aunque al final la película flojea un poco y cae en algunos tópicos. Al más puro estilo "Arma Letal", el humor no tiene que ser óbice para desmerecer una entretenida historia de acción.

La DEA, la CIA, la Navy, el narcotráfico en la frontera,... ingredientes para pasar un muy buen rato en el cine.

"2 Guns"
2013
Director: Baltasar Kormakur
Denzel Washington, Mark Wahlberg, James Marsen, Paula Patton

viernes, 25 de octubre de 2013

"La vida es un regalo"

Portada del libro
Si alguno ha dedicado su vida a un sueño aparentemente inalcanzable, en las páginas del libro de María podrá reconocerse.
Los sacrificios personales, profesionales, esfuerzos, dedicación,...  son comunes a la búsqueda de cualquier sueño. Si además se trata del mundo del motor donde los presupuestos juegan un papel vital en la carrera deportiva, las dificultades pueden hacerse insalvables muy pronto.
A todo esto, María debía sumar su condición de mujer en un mundo copado por hombres.

Cuando ya formaba parte de "Gran Circo", el 3 de julio de 2012 sufre un grave accidente durante unas pruebas aerodinámicas en el aeródromo británico de Duxford. A partir de ese momento, su lucha se centra primero en vivir y poseriormente en recuperar algo de su "vida normal".

El pasado 11 de octubre, cuando estaba en Sevilla participando en unas jornadas, falleció en el hotel donde se hospedaba, apenas unas horas antes de la presentación de este libro. En él, su pasión por el motor, por su familia, por sus amigos,... pero también por vivir, por reinventarse y volcarse en los más desfavorecidos después de sentirse una privilegiada.
Un pedazo de mujer DEP

"La vida es un regalo"
María de Villota
Plataforma Editorial
192 páginas


viernes, 20 de septiembre de 2013

"Los Idus de Marzo"


La mayoría de las películas políticas basan su trama en los tejes y manejes de una clase política desprestegiada. Sus miserias, su desmesurada ambición de poder, de triunfo.
"Los Idus de Marzo" no obvia tampoco esta evidencia pero centra la acción en las alcantarillas de las elecciones primarias americanas, concretamente dentro de las filas demócratas. La mal llamada izquierda americana.
La traición, ambición, poder, estrategia, ausencia de escrúpulos,... en manos de estos importantes actores ubicados en el backstage de la política, presenta una realidad desde un prisma distinto... o simplemente certifica que el olor nauseabundo no emana solamente de la cúspide de la pirámide.
Imprescindible para los amantes del cine político, por afición o por verse envuelto en ese mundo. Para unos, la certificación de que la "profesionalidad" es necesaria para sobrevivir en esta jungla y quizá una cinta aspiracional para los aprendices de brujo, la especie más abundante detrás de los photo call.

"Los Idus de Marzo" (2011)
Director: George Clooney
Reparto: George Clooney, Ryan Gosling
Nominada a los Oscar 2011 al Mejor Guión Adaptado
Cuatro nominaciones a los Globos de Oro

viernes, 23 de agosto de 2013

"Papel y Plástico"

Portada
Primer tomo de una trilogía que recoge los recuerdos de una generación.
Mazinger Z, Heidi, los Madelman, Comando G, libros, juguetes, anécdotas comunes en el colegio....
Una lectura sin duda poco sesuda pero que te arrancará una sonrisa si naciste en los 60-70

"Papel y Plástico"
Oscar Lombana
Astiberri
ISBN: 978-84-92769-19-3
132 Páginas + cubiertas

domingo, 18 de agosto de 2013

"Entre los Picos de Europa"

Foto de la portada


Si vas a Potes (Cantabria) y en medio de un montón de tiendas llenas de productos típicos de la tierra y libros sobre montañas, rutas de senderismo, mapas, ... te encuentras la foto de un piloto sobre un antiguo planeador, es imposible no caer en la tentación.
Renuncio a las botellas de raros licores que luego nunca bebo y terminan ocupando un espacio precioso, a los sobaos maravillosos que provocan un remordimiento de conciencia enorme antes incluso de tragar el último pedazo.
En fin, que en vez de pecar de gula, pequé de codicia, de poseer una historia más de alguien que también sueña con volar desde joven y que además en este caso, se trata solo de una de las aficiones de Miguel Ángel Díaz "Cantolla", un cántabro enamorado de su tierra que repasa su vida desde niño.

El libro recorre su infancia, sus amores de juventud entre los que no solo se encuentra la aviación, también montañas, paisajes, ... y por supuesto mujeres, que como es habitual, delimitan incluso períodos vitales.
Un Miguel Ángel emprendedor, self made, que se atrevió a probar fortuna en Méjico, con la alcaldía de Potes, ....

Un libro ideal para pasar las tardes de agosto de vacaciones en Cantabria.

"Entre los Picos de Europa. Las vueltas que dió mi vida "
Autobiografía de Miguel Ángel Díaz "Cantolla"
ISBN: 84-611-1765-4
320 páginas + cubiertas

martes, 13 de agosto de 2013

"Hagakure. El camino del samurái"

Portada libro
"El camino del samurai", libro escrito en el S XVIII por Yamamoto Tsunetomo, tras retirarse a un monasterio a la muerte del señor al que sirvió durante treinta años. A su muerte, Yamamoto no ejecuta el suicidio ritual, anulado en el año 1660 y se consagra a la recopilación de las lecciones que se recogen en el libro.
Las lecciones aquí contenidas son mantenidas en secreto durante dos siglos hasta que se rompe el deseo de Yamamoto y se hacen públicas.

El libro vuelve a estar de actualidad al conocerse que se trata de una de las fuentes de inspiración del piloto español Fernando Alonso, muy imbuido en la cultura milenaria japonesa samurái.

Algunas de las lecciones sería impensable publicarlas en la sociedad moderna por su claro mensaje machista, solo entendibles en el entorno de tiempo y espacio en el que fueron escritas y que lógicamente no suponen ni de lejos la estructura básica del libro que pivota sobre los conceptos de la acción inmediata, el desprecio a la muerte por su asunción como inevitable, el valor, honor y fidelidad.

Algunos de los preceptos que hoy los gurús nos presentan como novedosos e impactantes ya aparecen recopilados en esta cultura milenaria:
-" Cualquiera que no haya errado nunca es peligroso"
Así que lo siento, lo de los emprendedores que fracasan como marchamo de calidad ya lo dominaban estos tíos que llevaban al cinto preciosas y afiladas katanas en vez de iPhones

No sé si es la más acertada. Sé que es la que me acerca más al samurai, también la que me ha costado más decapitaciones...
"Uno a de tomar sus decisiones dentro del espacio de siete respiraciones ... Si el discernimiento se prolonga, se arruina... Cuando las cosas se hacen despacio, salen mal siete veces de cada diez. El guerrero hace las cosas deprisa"

"Hagakure. El camino del samurái"
Yamamoto Tsunetomo
Punto de lectura
192 páginas + cubiertas
ISBN: 978-84-663-2728-2

martes, 30 de julio de 2013

No me da miedo el avión, me duele


Aterrizaje en el aeropuerto de Chicago. 12 agosto 2012


Si alguna vez has parado por aquí, de rebote, por casualidad o por puro masoquismo, habrás notado que estas cosas de volar me han atraído desde pequeñito. Aviones grandes, medianos, pequeños, de cuatro motores, de tres, de dos, de uno e incluso de ninguno.
Hoy no toca hablar de la sensación del primer vuelo en solitario, del día de mi examen para obtener la licencia, de sentarse en el puesto del comandante de un Jumbo rumbo a Miami, ni siquiera del viaje en mitad de una tormenta para conocer a mi primer sobrino. No toca porque en todos esos casos se trataba de volar y hoy hablo del lugar donde pasar el dolor.

Recuerdo las sensaciones del final del verano cuando el regreso a casa suponía la ruptura del paraíso, de los largos días de juegos, de jornadas prolongadas hasta la madrugada para disfrutar bebiendo hasta el último sorbo de la amistad, de la ausencia de problemas, de planes y de sentimientos de poderío frente a un mundo que se nos presentaba como equivocado y fácil de conducir.

Cuando se acercaba el final, las promesas de mantener el contacto, defender lo que creíamos nuestro amor por encima de distancias, dificultades, entornos más o menos hostiles, ... se hacían cada vez más vehementes.

Pero el dolor llegaba de madrugada, mezclado con sueño e impotencia. Llegaba cuando aprovechando el fresco de las primeras horas de la mañana había que subirse al coche, ya solo, sin el apoyo moral de los "amigos para toda la vida" y enfrentarse a lo que todo el mundo alrededor asumía como inevitable pero cuya explicación no mitigaba ni un ápice tu dolor.

Hemos crecido y ya no hace falta evitar el calor de los viajes, es más, las distancias en una ciudad no supondrían ningún menoscabo para mantener esas relaciones. Necesitamos subir a un avión, el coche se queda pequeño, y si es para cruzar el charco, mejor.
Por delante 8 ó 10 horas sin aire, porque no te llega a los pulmones o porque tú mismo te pones una bolsa en la cabeza ya sea en forma de fotos, de música, ... de recuerdos. Como cuando de pequeños nos arrancábamos las postillas de las heridas, en un afán inexplicable por evitar que cicatrizasen con resultado en muchas ocasiones de lágrimas de sincero dolor, incluso en las mejillas de los chicos más curtidos. Son horas en las que pierdes incluso el miedo a volar si lo tienes. Solo te escuecen las heridas.

Es verdad que en muchos casos después de aterrizar en el destino, el aire nuevo es como el beso de la madre que poco a poco llega a conseguir que a pesar de llevar el alma aire, no sientas ni su roce con la ropa que has decidido ponerte encima para no mostrar la herida de la que nadie sospecha, porque el dolor se transforma en vitalidad y nadie sospecha del vital.

Aprovecha ese tiempo de aire nuevo, no tendrás mejores condiciones de recuperación. A la vuelta, aunque el viaje lo utilices para reafirmarte en tu sanación, te espera la prueba de fuego.

El día 31 de agosto, vuelo a Chicago y la única posibilidad que tengo de evitar estas sensaciones es escuchar por fin la frase que llevo esperando tantos años: "¿Hay algún piloto entre los pasajeros?"

martes, 16 de julio de 2013

"Ángeles sin brillo"

Cartel de "Ángeles sin brillo"
Si la imagen de los pilotos pioneros ha estado siempre envuelta por un halo especial, mitad admirada, mitad cargada de mitos, la personalidad de los pilotos veteranos de guerra se parece más a los últimos tiempos de Búfalo Bill, ganándose la vida de feria en feria, después de haber vivido alguno de los episodios más apasionantes de la historia americana.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, los pilotos de combate americanos también deben adaptarse a una vida civil sobre un territorio que ha vivido los violentos episodios del combate exclusivamente a través de la prensa.
La pasión por volar, el poso de haberlo hecho con el objetivo de derribar a alguien con tu misma pasión, la inadaptación a la vida civil junto con la necesidad de ganarse la vida, es el entorno en el que se desarrolla la película americana de 1957 y ambientada en los años 30.


Fotograma de la película

"Ángeles sin brillo" (1957)
Dirigida por Douglas Sirk
Reparto: Rock Hudson, Robert Stack, Dorothy Malone, Jack Carson

martes, 25 de junio de 2013

"Otra vez en la carretera"

Portada libro
Parece que a algunos la "crisis" de los cuarenta les produce unas ganas irrefrenables de realizar los viajes que llevaban años acurrucados en sus sueños.
En 1997, el periodista italiano Cesare Fiumi alcanza esa fatídica edad y se lanza a recorrer Estados Unidos, de costa a costa, siguiendo las rutas descritas en el libro de Jack Kerouac, "En el camino".
Las rutas, los bares, las estaciones,... descritas también cuarenta años antes de este revival por el icono de la generación Beat han desaparecido o siguen ahí. De eso se trata, de descubrirlo de la mano del periodista italiano.
Lectura solo para quien se haya empapado antes de la obra original, por las referencias a los personajes, aunque apta para cualquiera que busque sensaciones en un viaje que sin duda, evoca un pasado que sigue estando ahí para quien lo quiera descubrir

"Otra vez en la carretera"
Cesare Fiumi
Ediciones B
300 páginas + cubiertas
ISBN 978-84-9872-132-4

"Mil novecientas veinte horas de LeMans"

Artículo publicado el 23 de junio de 2013 en "el Periódico Extremadura"


Marc Gené durante los entrenamientos de LeMans 2013

Supongo que Freud relacionaría mi obsesión por el noventa con haber sufrido una sexualidad infantil perversa polimorfa. Nada más lejos de mi intención que contradecir sus dictámenes, aunque yo lo veo más por el lado del corazón. Este año, “el Periódico Extremadura” cumple noventa años, no todos los que lo hacemos, pero sí la cabecera. Debe ser como cuando te rompes un brazo, estás embarazada o existe algo especial en tu vida. Durante un breve espacio de tiempo llegas a creerte único pero cuando sales a la calle y te das de bruces con la realidad, descubres que no eres el rey del mambo. No eres el único que puede hablar de lo que se siente con una escayola, empujando un carrito infantil o redescubriendo lo de las mariposas en el estómago.

Cuando oigo hablar de lo que quedará cuando se acabe la Alonsomanía, me acuerdo de los bailarines de Pikes Peak, del centenario del GP de España, en definitiva de todos los que no llenan titulares, de los que durante cien años han peleado por sus besos, de aquell@s que saben ser magia aunque nunca lleguen a saberlo. Tampoco cumpliendo noventa años somos únicos, aunque sigamos cada día sudando por tener un testigo que entregar a los siguientes. Las 24H de Le Mans, también cumplen noventa años, aunque “solo” ochenta ediciones por los paréntesis de 1936 por causas económicas y el período 1940-48 por la Segunda Guerra Mundial. Mil novecientas veinte horas de competición si se cumple el horario previsto y hoy a las tres de la tarde se totalizan las últimas veinticuatro de esta cifra.

Celebrando nuestro hermanamiento en edad con un espíritu tan especial como el que permite mantener vivo un enfrentamiento de hombres capaces de morir por disfrutar durante veinticuatro horas de bellas caricias, de ingratas sonrisas, rogando por obtener el beso fugaz que solo alcanzan los que suben al podio, los elegidos, los que han estado durante toda la partida en la lista de la diosa que mezcla fortuna con terribles arañazos, muchos de ellos injustos y fruto a veces de la interpretación como una afrenta de la sana lucha por conquistarla. Quién no quiere vivir esta lucha si está convencido que la satisfacción va a estar en el camino, aceptando que ganar solo incrementa tus posibilidades de volver a pelear por lo que consideras erróneamente tuyo pero que solo te pertenece durante una efímera vuelta, porque la diosa volverá a barajar las cartas, a tirar los dados, a veces deseando ella misma que el número que salga sea otro. Algo así debe sentir hoy Marc Gené, que subió a recoger su beso a lo más alto en el año 2009 y vuelve a estar en la baraja, después incluso de haber recibido un zarpazo el año anterior que pudo haberle costado la vida. Quizá por esto la diosa volvió a permitirle, no sé si a regañadientes, entrar en el cubilete en que se decide la gloria y besarle en la edición del año siguiente. No veremos la desaparición de la competición con Alonso o sin él. Ganar con él será como ser correspondido pero siempre habrá besos que recoger en cada carrera, ya se dispute en Le Mans o en Badajoz y siempre habrá cobardes dispuestos a llenarse el cuerpo de arañazos en busca de la bandera a cuadros. Porque aunque correr sea cosa de cobardes como afirma Revolver, yo lo soy y no me importa confesar que más que nadie, seguiré peleando por volver a subir a un coche de carreras a disfrutar de de esas ingratas y fugaces sonrisas que solo vemos los que entendemos el amor por este deporte desde dentro de un mono ignífugo y un casco, que nos permite reír y llorar a salvo de las miradas.
Y mientras haya alguien dentro del mono, habrá alguien que lo cuente, a su manera, como he hecho yo aquí desde el pasado 24 de febrero. Han sido dieciocho “paddocks”. Diecisiete más de los que yo pedí publicar al Director. Dieciocho más de los que algunos hubiesen querido. Voluntarios solo el primero, el resto son mérito de Miguel Ángel, que se empeñó en que salieran, de Jose Luis, que los perseguía durante la semana por los pasillos. A mí cada vez me costaban más porque cada vez me obligaban a enseñar algo que estoy acostumbrado a que quede dentro del casco. Por eso es bueno aprovechar el verano para tomar un descanso, para decidir si echo de menos conducir con la visera abierta o si la opción ahumada es la que me hace sentir más cómodo.

Twitter: @Yogui_Bear

domingo, 16 de junio de 2013

Bailar en Pikes Peak

Artículo publicado el 16 de junio de 2013 en "el Periódico Extremadura"

Peugeot de la edición 2013 y 1988 de la subida a Pikes Peak
Aunque parezca que va de descubrir quién mató a Laura Palmer, seguimos con las carreras. En esta ocasión, hacia las nubes …o hacia el precipicio. Las pruebas en las que entre la gloria y la tragedia apenas pueden existir diez minutos suelen tener su momento de gloria cuando ésta necesita de sacrificios para mantener su atractivo, su juventud, su poder de atracción y acapara minutos en las televisiones.
El próximo 30 de junio se celebra la 91 edición de la subida Pikes Peak, enclavada en el Pike National Forest de Colorado. Desde 1916, con alguna interrupción como cualquier concurso de baile, la prueba ha atraído a cientos de pilotos ávidos de bailar con la montaña, de subir los 19.983 metros de recorrido que te llevan desde los 2.866 metros sobre el nivel del mar, hasta la llegada a 4.301 metros. En medio, 156 curvas, 156 pasos, 156 sensaciones encontradas. Con cada una se incrementa la posibilidad de llegar a la meta, de completar la cartilla de baile y en paralelo la prima de error. Aquí las primas vuelven a ser un “familiar” odiado, las parejas con las que no quieres compartir baile. Como la de riesgo, sus crecidas no nos traen más que quebraderos de cabeza. Cada serpenteo nos muestra a izquierda o derecha un precipicio que invita a huir de él a la mayor velocidad posible, hacia la cumbre, hacia el golpe final de la canción, cuanto más rápido mejor y si es en menos de los poco más de nueve minutos y cuarenta y seis segundos en los que el año pasado estableció el record el californiano Rhys Millen, puedes llevarte el título de mejor bailarín, una banda que podrás lucir al menos hasta el gran baile del año que viene.
 A la vista del reciente ritmo en el que han caído estos tiempos en los últimos años, ostentar el record es efímero, grabar tu nombre a fuego en la montaña exigirá superar las trece victorias de Bobby Unser o volver a vivir la épica y dejar constancia. Como lo consiguió Ari Vatanen en 1988.
Tras un terrible accidente en el Rallye de Argentina que a punto estuvo de alejarle de estas fiestas para siempre y después de casi dos años en el dique seco, regresa a la competición en 1987 para, además de adjudicarse el París-Dakar con su Peugeot 205, meterse en vena un fallido intento con la colina americana. Pero el finlandés no iba a conformarse con la experiencia. El año siguiente vuelve y como el tiempo no pasa en balde, por aquello de disponer de un mayor maletero, algo muy recomendable en toda prueba de velocidad que se precie, lo hace pilotando de nuevo un Peugeot, en este caso un 405 T16 y aprovechando que estaba allí y para marcar un record, la grabación de su participación es el eje del laureado documental “Climb Dance”, que veinticinco años después y cuando la subida ha perdido para los puristas uno de sus alicientes ya que ésta no es de gravilla o mixta, sino totalmente asfaltada, nos muestra al actual político bailando los 156 pasos, en algunos casos a una mano mientras cortésmente suelta el volante para zafarse del incómodo invitado, el sol, pareja ideal frente a un esportón de gambas pero traicionero copiloto de baile cuando la música suena tan cerca del abismo y lo que buscas es intimidad con tu compañera.
Este año es el turno de Sebastian Loeb, el nueve veces campeón del mundo de rallies, el que de la mano de Red Bull y enclavado en la categoría Unlimited, introducida en 1981, sueña con devolver los laureles a Peugeot de 1988 y 1989. La cosa no pinta mal, los test del pasado fin de semana le colocan como favorito destacado para adjudicarse la prueba a los mandos del Peugeot 208 T16 de 875 caballos, casi uno por kilo de peso.
Cuando has demostrado en el campeonato del mundo que eres capaz de bailar en tierra, asfalto, sobre nieve, agua, … que no te asusta bailar ningún ritmo, hay que ser yonki para atreverte a hacerlo ahora sobre una cornisa y al ritmo alocado que te marca un DJ capaz de convencerte que puede ser excitante bailar a plena luz de día.
Seguramente lo hará con el ritmo inconfundible de Ricky Martin, utilizando todo el cuerpo para bailar pero como lo hacen los clásicos, como Gene Kelly, no. Porque solo ellos saben asir a su pareja fuerte, cerca, porque bailar de lejos no es bailar, mientras  saludan al sol.

Nunca entenderé a estos pilotos, pudiendo bailar de salón....

sábado, 8 de junio de 2013

Jarama Vintage Festival

Artículo publicado el 9 de junio de 2013 en "el Periódico Extremadura"


Foto con "Fast Freddie" de la edición 2012 (Foto de la web de la organización)
Aunque ahora estemos acostumbrados a ver cada semana a nuestros chicos sobre una Yamaha u Honda subir al podio de la categoría de Moto GP, hubo un tiempo en que ni siquiera la marca alada participaba en el mundial. Estamos en 1982 cuando Honda decide regresar al campeonato del mundo tras quince años de ausencia y lo hace de la mano de un casi desconocido en Europa, Freddie Spencer. Entonces la categoría máxima no se llamaba Moto GP, se identificaba simplemente con la cilindrada y la reina del campeonato eran los 500cc. Su primera temporada en la categoría se salda con una impresionan tercera plaza al final del calendario. Pero es al año siguiente cuando se confirma que Freddie había llegado para quedarse en la historia del mundial para siempre. Gana su primer campeonato y lo hace a lo grande, superando a Kenny Roberts y Randy Mamola que acaban segundo y tercero en el mundial y estableciendo un récord de juventud que acaba de superar solo en parte nuestro Marc Márquez, siendo el piloto más joven en obtener una pole y victoria en la máxima cilindrada. Todavía mantiene el de ser el campeón del mundo más joven de la categoría. El año 1984 no es un buen año para el americano, que no completa la temporada y regresa en 1985 para convertirse en un mito, adjudicándose el campeonato de 250 y 500cc. en el mismo año. Solo las lesiones pudieron con un piloto que dominó el mundial cuando éste era de absoluto dominio americano, que siguió al dominio italiano y cuyo testigo recogieron los españoles.
Spencer fue uno de los pilotos que rodaron el año pasado en la segunda edición del Jarama Vintage Festival.
Fueron estos pilotos americanos los que nos hicieron vibrar a los cuarentones como Giacomo Agostini lo hizo con los sesentones y cincuentones y como ahora lo podemos hacer con los nuestros. Pero siempre no fue así.
Hubo una época lejana en la que no teníamos a Alonso en la fórmula 1, Lorenzo, Pedrosa y Márquez no habían nacido y Freddie Spencer, “Fast Freddie”, Randy Mamola, Wayne Gardner y sobre todo Carlos Cardús, el “tiriti”, Sito Pons, Alex Crivillé, Luis Pérez Sala, Adrián Campos, Ángel Nieto, … y tantos otros, nos enseñaron a amar este deporte.
Freddie Spencer visitó el año pasado el “Jarama Vintage Festival”, una oportunidad única para tomar contacto con la estética de aquellos años, ya sea a través de la colección de vehículos de Vicente Pavía, utilizados en numerosos rodajes como “Amar en tiempos revueltos”, “Mortadelo y Filemón”, … a través de los autobuses de la empresa municipal de transportes de Madrid, actores representando a “Sor Citröen”, cabinas telefónicas como la que encerró para siempre a Jose Luis López Vázquez y que catapultó a Antonio Mercero, entre otras actividades. Pero sobre todo la posibilidad de compartir espacio con algunas de las máquinas y pilotos que hicieron historia y que poco a poco consiguieron hacerse un hueco en nuestra tele, en nuestras revistas, en las páginas de prensa, en los presupuestos de los patrocinadores y en definitiva abonaron el terreno para que hoy los niños puedan pensar en el motor como un deporte en el que te puedes ganar la vida y que es la base para que después un domingo sí y otro también se nos pongan los pelos de punta al escuchar nuestro himno en los rincones más lejanos como homenaje al piloto subido a lo más alto del podio.
Además de Luis Pérez Sala que saldrá a pista al volante de uno de los Fórmula 1 del Classic Team Lotus, quizá uno de los ex Jim Clark, Ángel Nieto o Carlos Cardús, que han confirmado su participación y que rodarán en el Jarama, nuestro Jarama, el circuito madrileño inaugurado en 1967 que dejó de albergar pruebas de fórmula 1 en 1981 porque el tiempo tampoco pasa en balde por él y que a pesar de sus achaques sigue al pie del cañón desde hace cuarenta y seis años y en el que en este fin de semana puedes cruzarte con cualquiera de los artífices de la industria de la competición del motor como industria del entretenimiento y con los que a veces ésta no fue lo suficientemente justa con ellos y no solo no les ha permitido disfrutar de un confort merecido a golpe de huesos rotos y riesgo sino que en la mayoría de los casos ni siquiera haya guardado una foto de ellos con los laureles al cuello, unas líneas en una revista especializada en la que se reconozcan sus méritos o una placa de campeón que lucir en un apartado trastero. Pero su espíritu siempre se pasea por esos paddocks que se llenan de público para homenajear su legado.

Twitter: @Yogui_Bear

Enlace al artículo en "www.elperiodicoextremadura.com" 

sábado, 1 de junio de 2013

"A vueltas con Mónaco"

Artículo publicado en "el Periódico Extremadura" el 2 de junio de 2013

Nico Rosberg ganador del GP Mónaco 2013 (foto de www.f1aldia.com)
Si siempre saco a relucir la actuación de Senna en Mónaco en 1984, no tendría mucho sentido que ahora menospreciase ni el gran premio, ni el resultado del pasado fin de semana. La verdad es que caer en esta incongruencia  no me resulta un motivo de suficiente peso para no hacerlo o al menos, parecerlo. Y acabado este pequeño trabalenguas, me explico.
El pasado fin de semana disfrutamos de una carrera llena de los imprevistos que cualquier gran premio del campeonato puede ofrecer pero que tratándose de Mónaco toma otra dimensión. Pero también hay que tener en cuenta precisamente eso, que Mónaco, como el patio de mi casa, es particular y lo que ocurre en Mónaco, se queda en Mónaco. No es un circuito del que puedan extraerse conclusiones aplicables a otras carreras.
El ambiente precedía cargado de la polémica referida al reconocimiento de los test efectuados por Mercedes en Montmeló con los nuevos compuestos Pirelli,  hacia la posible ventaja de la escudería germana, al tomar contacto con el nuevo compuesto que se suministrará para los entrenos libres de Canadá el próximo 7 de junio y que estarán totalmente operativos en el GP de Gran Bretaña a finales de mes.
No puedo asegurar que estas pruebas hayan supuesto una ventaja determinante para Mercedes en Mónaco, pero como lo de las oraciones, incluso a los más ateos, no parece que les pueda perjudicar. Ya veremos en cambio a final de temporada si más de uno no encuentra aquí  la justificación a un cambio repentino en las prestaciones de los coches plateados, esos que han demostrado una franca superioridad en la jornada del sábado, pero que como el moderno submarino español, se han hundido sin remedio a lo largo de la prueba los domingos.
Una carrera plagada de incidentes, safety cars y ralentizaciones que sin duda favorecieron el hasta ahora apetito insaciable de gomas de los Mercedes y que con un lento ritmo, se mostraron como rocas en el dominio de la carrera. Solo un safety car inconveniente le hizo perder el segundo puesto a Hamilton.
A las dificultades de adelantar en este circuito, quizá el más corto y lento del campeonato, hay que añadir los resultados de cualquier fallo en el mismo. Aquí no hay escapatorias, puzolanas, ni segundas oportunidades al estilo Paco Costas (ostras, qué antiguo lo de Paco Costas!). El mejor ejemplo, el error de Massa en la clasificación del sábado, que supuso su práctica eliminación de la carrera del día siguiente y su demostración, como buen animal, al día siguiente de que no había sido una maniobra fruto del zar, que la “dominaba”, así que la repitió exactamente igual y confirmó lo que suponía, que el resultado iba a ser el mismo y para casa.
En ese circuito, a falta de agua, metes a Sergio Pérez, acusado a principio de temporada de falta de agresividad y a Grosjean, acusado desde hace más tiempo de falta de sentido común y tienes el espectáculo garantizado. La diferencia es que Magic lo hacía a los mandos de un Toleman y estos dos pilotan para escuderías de primer nivel.
Aún así, se me hace inexplicable el adelantamiento de Adrián Sutil a Fernando en Loews. Ahí no se puede adelantar o por lo menos a un bicampeón del mundo. Aunque Senna lo hiciera con Niki Lauda en 1984. Si la maniobra de la chicane con Sergio Pérez estaba más que justificada, la de Loews fue una puñalada.
Si Alonso no se salta la chicane para evitar al mejicano, éste, que ha cambiado su objetivo esta temporada de obtener puntos y optar al campeonato por quitarse la etiqueta de blando, se lo lleva puesto y comparte taxi al aeropuerto con Massa, se hubiera acabado para él la carrera. Pero en el caso del adelantamiento de Loews creo que se trató de una situación distinta, se cometió un error y Sutil tiró el coche, ya estaba dentro y cerrar el paso también hubiese supuesto subirse al taxi y además pagar la carrera.
Pudo ser un fin de semana terrible para Ferrari. Con sus dos pilotos fuera. Se minimizó el desastre y se sumaron unos puntos que pueden valer su peso en oro pero que solo servirán si se ganan carreras, si en Australia se sube al podio, si se acortan las distancias. A partir de Gran Bretaña puede ser otro campeonato. La importancia de las gomas, ya sabes. Algo que puede marcar las diferencias dentro e incluso fuera de los circuitos.
Ojalá Mónaco sea un revulsivo y nos sirva para ver a Alonso en esencia en Australia. Eso sí, que alguien se responsabilice de avisar a Pérez y a Grosjean que en Australia se conduce por la izquierda, pero solo fuera del circuito, dentro que se fijen bien cómo lo hacen los demás.
@Yogui_Bear 

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lunes, 27 de mayo de 2013

Nürburgring

Artículo publicado el 26 de mayo de 2013 en "el Periódico Extremadura"

Gonzalo Martín de Andrés y Nicolás Abril en Nürburgring 2013


“Save the ring”, este es el grito de guerra de los amantes del circuito alemán de Nürburgring, apodado “el infierno verde” por el piloto de fórmula 1 Jackie Stewart, que luchan porque la quiebra económica del circuito no se lleve para siempre la posibilidad de acceder al mítico trazado por parte de cualquier amante de la competición. Aquí Europa no entiende de religiones. Las instituciones investigan incluso la legalidad de las ayudas recibidas. No sé si el tratamiento sería el mismo si hablásemos del cielo, pero el infierno no puede contar con aliados. 

Si la Isla de Man acoge la prueba motociclista de más raza, valor y coraje, el circuito cercano al pueblo medieval de Nurburgo, en las montañas de Eifel, es su homólogo alemán.
Construido en 1925, su longitud original era de 28,3 kilómetros, dividido en dos secciones diferenciadas. La sur, denominada “Südschleife” de 7,5 kilómetros y la norte, “Nordschleife” de 22,8 kilómetros de longitud.
Desde su estreno en el mundo de la competición en 1927, acogiendo el campeonato mundial de motociclismo y el GP de Alemania, el circuito ha sufrido diversas etapas y vicisitudes. El parón durante la II Guerra Mundial, el cierre en 1970 para su remodelación, el terrible accidente de Niki Lauda en 1976 que le dio la puntilla y supuso en la práctica su exclusión del calendario de fórmula 1, sus nuevas reformas, … vicisitudes que no han podido con el mito. Un circuito que ha visto subir al podio a pilotos como Nuvolari, Ascari, Fangio, Jackie Stewart o Jacky Ickx entre otros.

El pasado 19 y 20 de mayo se celebró la edición 2013 de esta mítica prueba. Dos pilotos españoles, Gonzalo Martín de Andrés y Nicolás Abril, disfrutaron del honor de participar en la prueba entre los más de doscientos equipos inscritos y los casi ochocientos pilotos. Ambos participaron en la carrera que quizá estuvo descafeinada por las casi nueve horas de suspensión por la niebla y la lluvia durante la noche, pero también pasarán a la historia en esta cuadragésimo primera edición por haber inscrito su nombre entre los pilotos que lograron acabar la prueba y concretamente en tercera y quinta posición de cada una de sus categorías respectivamente. Cada uno desde una posición distinta, Gonzalo como piloto oficial de Peugeot y Nicolás como miembro de un equipo privado. Y hasta aquí los datos. Ahora toca el turno de las sensaciones.
Acercarse al circuito es empezar a oler a adrenalina, gasolina y … cerveza. El circuito dispone dentro incluso de su anillo interior, diversas zonas de acampada que se llenan desde los entrenamientos del viernes y no abandonan el infierno hasta al menos el lunes, tras el banderazo final, o hasta que se pasa la resaca.
Pero entrar en el pit lane es disfrutar de la esencia de las carreras. Equipos amateurs junto con despliegues profesionales. “Pit babes” junto a novias, esposas o madres . Equipos oficiales frente a simples amantes de la competición en su estado más puro, con coches que añaden a la decoración de sus patrocinadores, arrogantes frases como “I ate Porsches for breakfast”. El miedo a que nada falle, que al menos todos los miembros del equipo puedan disfrutar de su turno, que puedan penar sus pecados en este infierno en el que se admiten espectadores y cuyo mayor castigo es precisamente que el piloto no pueda dar el relevo al resto de pecadores y que de verdad tengan que volver a su parroquia sin haber pasado su alma por el infierno, lo que sin duda les llevará a reincidir en sus pecados, a volver a preparar una nueva edición. Tampoco el pasar por su fuego purificador garantiza no volver a pecar, a veces hasta obteniendo un permiso especial como el legendario Opel Manta, abonado a la penitencia.y sin ningún atisbo de propósito de enmienda. Gracias Nico por abrirme las puertas del infierno aunque solo sea para asomarme. Quizá pronto haya algún pecador más que llame a la puerta. Si puedo elegir, me gusta más este que los que visto descritos en la mayoría de la literatura.

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sábado, 25 de mayo de 2013

"El factor campo"

Artículo publicado el 19 de mayo de 2013 en "el Periódico Extremadura"


Alonso en la jornada de entrenos libres del GP Europa 2012



Cuando el futbol era en blanco y negro, los equipos sumaban cero, uno o dos puntos, en función de si perdían, empataban o ganaban un partido. Además se añadían positivos o negativos si el empate o derrota se producía jugando como equipo local o visitante.

Se manejaba el factor campo como un elemento que favorecía siempre a quien jugaba en su estadio y este factor corrector era de aplicación universal. Daba igual el potencial del equipo que jugaba como local, a éste se le imputaba cierta ventaja. Lo que viene a ser un decreto más que una estadística. A la vista de los dos últimos años, quizá haya que rescatar el sistema para la fórmula 1.

La temporada pasada, el GP de Europa se celebró en el circuito urbano de Valencia. Se trataba de la quinta ocasión en la que el puerto valenciano acogía este gran premio. La jornada de entrenamientos libres del viernes no presagiaba ni el desastre del sábado ni la épica del domingo. En las ediciones anteriores, desde el 2008, el ganador había sido siempre el poleman, a excepción de la edición del 2009 en la que Barrichello lo hizo saliendo desde la tercera posición de la parrilla.

El resultado de los entrenamientos oficiales dejaban a un Alonso herido en la décimo primera posición detrás de, entre otros, cuatro campeones del mundo, Vettel, Hamilton, Kimi y Button. No sé si estaba así previsto o el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo colocó su entrada en la reventa a bajo precio y no asistió a la carrera. El caso es que como este fin de semana, tuvo que felicitar a Alonso por teléfono. Estadísticamente era imposible y quizá por eso se logró, porque no había nada que perder, porque el enemigo era “solo” la probabilidad. Alonso ganó con autoridad, cogió la bandera, se emocionó, paró el coche antes de llegar al paddock para rendir un homenaje a la afición y nos hizo vibrar a todos. Solo cuarenta y ocho horas antes había tenido la ocasión de conocerle, a salto de mata, entre reuniones con ingenieros y estudio de datos, telemetrías, tiempos, … números, nada más que números. Los mismos que derrumbaría horas después.

El pasado fin de semana lo ha vuelto a hacer. Bueno él y Montezemolo. El italiano ha vuelto a tener que felicitar al ganador por teléfono. Quizá éste volvió a cometer el mismo error, creerse las estadísticas, pensar que hasta ese momento, desde 1991, año en el que Cataluña coge el relevo de Jerez, nadie había ganado saliendo de una posición más retrasada de la tercera.

Pero claro, no manejaba todos los datos. No sabía que el Gran Premio de España cumplía cien años. Que el primer ganador en 1913 fue el también español Carlos de Salamanca, con Rolls Royce, en la carretera abierta entre Madrid y Valladolid. Que jugaba en casa, que estaba delante de su afición, que había que celebrar el centenario, que Carlos merecía un homenaje, que solo él se lo podía ofrecer. No había ningún español en las primeras tres posiciones, así que solo tenía en contra la estadística, pero ésta nunca sube a los monoplazas. Se queda en el box, apunta cosas, detalles nimios, los que valen en un box, pero que como las tapias, su fin último es saltarlas. Esa es su parte lúdica.

El domingo cambiaron cosas frente a la carrera valenciana, pero pocas. Alonso no esperó al final de la carrera, salió antes a dar las gracias a la afición, a agradecerles la ventaja del “factor campo”… y ya está. Lo demás fue bastante parecido. Salida espectacular asumiendo riesgos, una gran carrera, una victoria, bandera, agradecimiento a la afición desde el podio y emoción, mucha emoción. La misma que debió de sentir Montezemolo cuando felicitó, esta es otra de las diferencias, a sus dos pilotos, también por teléfono.

Y ahora es cuando no sé si pedir a Fernando que dentro de una semana se sienta en Mónaco como si corriera en casa o pedirle a Montezemolo que siga la carrera por televisión, pero con el móvil cerca.
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lunes, 13 de mayo de 2013

"Barcelona, salón y F1"

Artículo publicado el 12 de mayo de 2013 en "el Periódico Extremadura"

Peugeot Quasar (Imagen obtenida en internet)


Antes de la llegada de You Tube a nuestras vidas, la ferias eran una de las pocas opciones para ver con detalle antes que nadie los nuevos lanzamientos de coches, las versiones futuristas de las marcas que nunca verían la luz y los fórmulas y monoplazas al alcance solo de los privilegiados que habían conseguido un pase de paddock que les permitiese codearse con las distintas parrillas del mundo de la competición.
Todavía conservo algunas fotos de estos prototipos presentados en el Salón de Barcelona como los coches que poblarían nuestras ciudades en el año 2000. Pasada esta fecha que tantas metas prometía, lo que sueles encontrarte en el parking de cualquier supermercado en un fin de semana se parece más a las novedades presentadas en los salones de finales de los ochenta que a la naves futuristas prometidas para el fin del milenio.
Este fin de semana Barcelona acoge dos grandes eventos del motor. Por un lado nuestro GP de España en el circuito de Montmeló, donde esperamos empezar a ver la botella medio llena y que las tres semanas de “viaje” desde Baréin nos dejen frutos este mes, en España y en Mónaco. Frutos que nos permitan empezar a reducir ya la distancia que sin duda no refleja las prestaciones y el pilotaje del que ya hemos disfrutado en las cuatro primeras carreras. Treinta puntos y cuarta posición es una clasificación injusta con Alonso pero que ya no permite ni fallos mecánicos, ni mala suerte. Hemos consumido gran parte de nuestros comodines a principio del campeonato y ahora toca ir a Rolex.
En medio de las dos pruebas, otro fin de semana sin F1, el del 18 y 19 de mayo que lejos de dejarnos huérfanos de carreras, acoge las 24 H de Nurburgring, pero eso es otra historia que reservo para la próxima semana.
Como el presupuesto no da para hacer una crónica in situ de esta edición del salón, tengo que tirar de lágrima como dice alguno de los que me apoyan para que cada semana siga compartiendo este espacio.
El Salón de Barcelona, que este año cumple su trigésimo quinta edición, cuya periodicidad es bianual, era como disfrutar de una noche extra de Reyes, cada dos años.
Acostarse el viernes con unos nervios que no me dejaban pegar ojo, levantarse muy temprano, de madrugada. Aproximarse al aeropuerto con esas luces mágicas que alumbraban el recinto, mostrando los impresionantes Jumbos y los quizá no tan apabullantes DC-9 pero que se iban a encargar de llevarme y traerme de la mejor feria de “cacharritos” del mundo, mis “cacharritos preferidos”
Plantarse en el “Puente Aéreo” de Iberia del Aeropuerto de Barajas cuando todavía era de noche y el olor a keroseno me anunciaba que mi día favorito de cada dos años iba a empezar. Esto del puente aéreo es un concepto novedoso implantado en 1974 cuya filosofía era llegar y volar lo que nos permitía coger el primer vuelo disponible nada más llegar a la terminal y disfrutar del salón sin la presión de un horario cerrado de regreso.  
Pasar de la terminal al avión era el punto de no retorno, ya nada podía detener la jornada. Los procedimientos de seguridad, el despegue, volar, ver amanecer desde el aire. Todas esas imágenes y sensaciones me provocaron en poco tiempo una crisis de identidad. Ya no sabía si me gustaba más ir a Barcelona al Salón de Automóvil o si éste era la excusa ideal para volar. Crisis cuyos efectos llegan hasta hoy y que no he sido capaz de resolver por lo que sigo recabando datos. Acudo a cuantos eventos del motor puedo, ya sean carreras, exposiciones, demostraciones, cursos, … y acumulo horas de vuelo hasta en escobas. A veces como pasajero, como piloto o como asistente de la bruja.
Por delante una jornada maratoniana visitando stands, haciendo fotos en carretes de 24 exposiciones que había que esperar a revelar, asomándome hasta donde los cordones de seguridad lo permitían al Renault de René Arnoux quien protagonizó junto a Gilles Villeneuve uno de los duelos más bonitos en Dijon en 1979, acumulando bolsas, catálogos, pegatinas, cualquier cosa que me permitiera prolongar mi viaje después de volver a casa.
No recuerdo sentirme triste cuando dejaba atrás las instalaciones de la Fira, me quedaba todavía lo que en la terminología aeronáutica se denomina “un salto”, es decir, un trayecto en vuelo.
Había tiempo todavía para disfrutar. No podías dormirte en el avión, ya de noche, si querías disfrutar de la oscuridad del paisaje de la ventanilla, de las luces de Madrid, de los colores, de los olores,…
El Salón traía cada dos años un viaje a un mundo apasionante que compartía con mi padre los primeros años y posteriormente con buenos amig@s que a veces conseguían el triple salto mortal y a base de dar la lata también a su padre, cuadraba sus obligaciones profesionales para hacerme un hueco en la cabina del 727 en el salto a Barcelona. En esa ocasión le ponías rango y nombre al rey mago y podía llamarse Comandante Marco.

domingo, 5 de mayo de 2013

"Chicago then and now"

Portada libro

Si conoces Chicago o tienes intención de hacerlo, siempre es curioso poder comparar la ciudad que vas a conocer con la que era en el S XIX
En el caso de Chicago, a la evolución natural de una gran ciudad, hay que sumar los efectos del gran incendio que arrasó Chicago en 1871 y que provocaron una práctica reconstrucción total de la misma.

El libro enfrenta en sus páginas distintas panorámicas y construcciones con la fórmula de así era / así es, destacando la importancia de la ciudad como cuna de grandes arquitectos como Frank Lloyd Wright.

"Chicago then and now"
Elizabeth McNulty
Thunder Bay Press
144 páginas + cubiertas

"Mayo trágico"

Artículo publicado el 5 de mayo de 2013 en "el Periódico Extremadura"

Senna en el GP de San Marino (1994)


No se puede o por lo menos yo no soy capaz de hablar de motor a principios del mes de mayo sin caer, como todos los años, como todos los periódicos, como todas las revistas, como todas las televisiones, como todas las redes sociales… en el recuerdo del accidente que se llevó para siempre a un mito de la fórmula 1 como Senna. O quizá fue eso precisamente lo que le convirtió en el mito que admiramos, en algunos casos hasta la veneración.
Senna no fue un personaje sin aristas. Como todos los grandes pilotos solo quería ganar. Aguanta un poco más, no pases página a pesar de la afirmación de perogrullo. Suya es la frase de que “el segundo es el primero de los perdedores”. Lo digo porque quizá a veces se caiga en la tentación de obviar que esta actitud también tiene un lado oscuro. Querer ganar siempre te lleva a tensiones con tus compañeros de equipo, con otros pilotos, con la organización, episodios difíciles de entender por parte del público y otras pequeñas “minucias”. ¿Os suena? Quizá la actualidad sea más parecida a la historia de lo que pueda parecernos.
Su carrera memorable en Mónaco 84, la confirmación el año siguiente en Estoril y Spa, siempre con el agua como invitado a la fiesta, son momentos impresionantes desde el punto de vista deportivo. Sus duelos con Prost, Michael, Mansell, Lauda, … nos dejan imágenes del brasileño enfrentándose con los mejores. Otra coincidencia con el actual campeonato donde disfrutamos de cuatro campeones del mundo en la parrilla.
Quizá menos conocidos fueron sus esfuerzos para incrementar la seguridad de los pilotos. Preocupación que no terminaba en los despachos. El día que fue recibido en el Olimpo no coincide con ninguna de sus victorias, con ninguno de estos duelos. Ese día es el 28 de agosto de 1992. Entonces ya era tricampeón del mundo pero su McLaren-Honda tenía problemas para alcanzar las estratosféricas prestaciones del Williams basadas en desarrollos propios que tenían su más clara plasmación en la suspensión activa. Hummm, ¿más coincidencias?
Estamos en Spa, de las once carreras anteriores, el británico Mansell se había subido en ocho al primer puesto del cajón, dejando a Senna este honor en las tres ocasiones restantes. En la sesión de calificación del viernes, Éric Comas sufre un accidente con su Ligier, quedando inconsciente en mitad de la pista con el acelerador accionado y sin la refrigeración necesaria para evitar un seguro incendio de su monoplaza. Senna es el primer piloto en llegar al lugar del accidente y sin dudarlo, detiene su monoplaza y corre a socorrer al francés. Cortar el motor y mantener la cabeza de Comas en una postura que le permitiese seguir respirando fue su reacción. Comas declaró posteriormente “Es muy posible que Ayrton me salvara la vida en ese momento”.
Apenas dos años después, el propio Comas tuvo que enfrentarse al accidente de Senna en el GP de San Marino. Volvió a boxes y no participó en la prueba cuando se reanudó la carrera. Al final de la temporada se retiró de la fórmula 1. Ese fin de semana Barrichello tuvo un brutal accidente el viernes que se saldó milagrosamente con unos huesos rotos y magulladuras. El sábado, la curva Villeneuve se quedó para siempre con el austríaco Roland Ratzenberger. La salida del domingo también estuvo marcada por otro accidente al quedar parado el Benetton de Lehto que Pedro Lamy no pudo esquivar y cuyos restos alcanzaron las tribunas, hiriendo incluso a espectadores. El coche de seguridad neutralizó la carrera y apenas dos vueltas después de su relanzamiento, la cámara subjetiva de Michael Schumacher, perseguidor de Senna, recogía el impresionante recto de Ayrton en Tamburello.

En el hospital al que lo trasladaron ya sin vida, encontraron una bandera austríaca que Senna pretendía hondear seguramente en caso de haber ganado el gran premio. Era su homenaje a Ratzenberger. Ese día entró en el Salón de los Mitos pero para mí ya estaba en el Olimpo desde dos años antes, cuando paró para correr hasta Éric Comas.
Fue el último piloto fallecido en la categoría reina. De aquello han pasado ya diecinueve años y nunca antes, ni siquiera en 1986, también en mayo, concretamente el día 2, cuando también perdieron la vida Henri Toivonen y su copiloto Sergio Cresto en el Tour de Corse pilotando el Lancia S4, tras salirse en el tramo “Corte Taverna”, en la zona acantilada y sufrir la explosión del depósito de gasolina, accidente que le dio el golpe de gracia al Grupo B, un piloto había recibido honores de jefe de estado en su funeral. Quizá porque solo están reservados a los que van al Olimpo.

domingo, 28 de abril de 2013

"La tapa del delco"

Artículo publicado el 28 de abril de 2013 en "el Periódico Extremadura"



Toda la temporada pasada confiando en la fiabilidad de Ferrari frente a la competitividad de Red Bull y McLaren para empezar un nuevo año y encontrarnos con una evidente mejora en las prestaciones del coche rojo frente al blindaje de la competencia. Cualquiera diría, a la vista de los últimos encontronazos que tanto Lotus como Red Bull se han preocupado más de evolucionar la resistencia al choque que al aire. Ya sabemos lo que han estado haciendo estos dos equipos durante el invierno, desarrollar un sistema mixto de monoplaza y coche de choque. Tanto la trasera del Red Bull como el frontal del Lotus están a prueba de golpes. Sobre todo en el caso del Lotus. Durante un rato en el GP de China, miraba sobre su vertical buscando la percha y la chispa al rozar con el enmallado metálico que me confirmase que efectivamente, era una simple evolución de un coche chocón y que lo que sonaba de fondo no era la radio de los pilotos en contacto con el box, sino el último gran éxito de Camela.
Cualquiera puede acabar una carrera con los deflectores delanteros dañados, el morro con un F-Duc casero, … pero nunca con problemas en la tapa del delco. Y eso parece ser lo que le pasa a Alonso. Estos últimos años siempre se hablaba que la imprescindible presencia de la electrónica había llevado a una pérdida de importancia de la mano humana frente al dominio de los procesadores. Y sin duda esto es verdad. Los boxes están ocupados por ingenieros que han arrinconado a los mecánicos, los de siempre, los que no se separaban de la 10/11, la que siempre está desaparecida.
Esto viene a cuento porque esta vez ha sido una pieza mecánica, no electrónica, la que ha arruinado la carrera de Alonso el pasado fin de semana. Por eso las altas esferas de Ferrari han puesto en valor el concepto de calidad total, la que es fruto de aplicarla exhaustivamente en todos y cada uno de los procesos, desde el inicio, y es que es verdad que una cadena es tan dura y consistente como lo es su eslabón más débil.
No me voy a poner a favor de los que aseguran que sin esta avería, el asturiano habría estado disputando a Vettel la victoria porque creo a pies juntillas en el chascarrillo de que si mi abuela tuviera ruedas, sería una bicicleta. Si no hubiese fallado esta pieza, Alonso habría estado en otras luchas, los demás hubiesen actualizado sus estrategias al panorama real y en definitiva la carrera hubiese sido otra.
Por eso desde aquí quiero romper una lanza a favor de los mecánicos, de los de siempre, los de pantalón con peto para guardar ese trapo de filamentos que frotaban mientras ponían todos sus sentidos para determinar si ese sonido raro que solo ellos detectaban era de un fallo en la tapa del delco o procedía más bien de la trócola de dirección. Nada que no pudiera arreglarse con la fugitiva 10/11, un martillo y a lo sumo una rosca chapa de calidad, de las ya testadas en algún otro vehículo.
Como Marc Márquez que debió de escuchar en su interior ese sonido solo perceptible para los elegidos, el que te lleva a levantar el pie o girar la muñeca hacia el interior para no romper ni la mecánica ni la crisma, lo segundo lleva siempre aparejado lo primero, y en el momento que empezó a escuchar el rateo característico preludio del fallo, tomó cartas en el asunto, ante la duda de si el riesgo era de romper lo primero o lo segundo, homenajeó a Rossi dejándole espacio en el segundo lugar del cajón pero garantizándose que él también estaría allí.
Si en Qatar escuchó ese ruido, para la carrera del circuito de Las Américas se presentó con la revisión previa perfectamente superada. En esta ocasión o no escuchó el ruido o no quiso hacerlo, el caso es que pasaba por delante la oportunidad de ser el piloto más joven en ganar la prueba reina del Campeonato del Mundo de Motociclismo, desbancando a mi ídolo Freddie Spencer, “Fast Freddie”,  y no lo dejó pasar.
Ahí se plantó, con un pilotaje insultante que todavía debe escocer a su compañero Dani Pedrosa que quizá no puede sacarse ese peligroso sonido de su cabeza, lo que le impide conducir con la soltura que le ha llevado a alcanzar las más altas cotas y que puede terminar pasándole factura si no consigue convivir con él al más puro estilo John Nash, en cuya vida se basa la película “Una mente maravillosa” protagonizada por Russell Crowe.
Ver a un orgulloso Marc paseando la bandera española por el circuito americano, como lo hace Alonso que le lleva incluso impresa en su casco, como lo hace Nadal, Sergio Ramos, … y tantos otros, me recuerda al orgulloso Senna paseando su bandera brasileña por lugares en los que la mayoría de sus compatriotas solo conocían en fotos y que él iba conquistando sin derrotas sangrientas, solo con admiración y respeto

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domingo, 21 de abril de 2013

"Que parezca un accidente"

Artículo publicado el 21 de abril de 2013 en "el Periódico Extremadura"

Foto del Twitter oficial de Alonso


Hace unas semanas comentaba que arrancar la temporada con un enfrentamiento tan frontal entre Vettel y Webber tendría consecuencias para los objetivos del propio Red Bull. Eso sí, pensaba que el damnificado a medio plazo sería el alemán, algo en lo que todavía no me he equivocado pero puede que sea solo cuestión de tiempo. Lo que ha quedado claro en la primera ocasión posible es que el australiano es propenso a los accidentes domésticos.
No le doy excesiva credibilidad a los argumentos científicos de Iker Jiménez que se empeñan en justificar todo mediante fuerzas extraterrestres y siempre me ha parecido que la expresión “que parezca un accidente” contenía algún doble sentido y no del todo agradable. Quizá era el tono o que soy muy susceptible. De lo que estoy seguro es de que si después del pique con mi compañero de equipo, en la siguiente oportunidad me quedo sin gasolina en qualifain, lo que me relega a la última posición de salida y en mitad de la carrera sale volando una rueda, tiro en mitad de la pista todos mis amuletos y me busco un santero que me purifique el karma. O eso, o tengo que reconocer que efectivamente, todo parece un accidente pero que si doy parte así, en frío, con la verdad por delante, a la compañía de seguros, no se lo va a creer a la primera. Me imagino la cara del perito. Sí, mire usted, éramos veinte ingenieros rodeados de ordenadores, sensores, tecnología, .. preparando naa, unas dos o tres vueltas a un circuito, nos estábamos jugando unos millones de euros de presupuesto y total, que le echamos un par de litros de menos al coche. Así, sin maldad, cómo vamos a escatimar cinco euros con lo que nos jugamos.
Y no se lo va a creer usted, pero esos mismos tíos que se pasan todo el año ensayando cómo apretar una rueda, no con llave no, que eso trae problemas del tipo: ¿apretar es para la derecha o para la izquierda?, pues como le decía, que lo hacen apretando un botón, con pistola, pues señor perito, que se han liado y a las tres curvas ha salido la rueda volando. No, no, no son dos partes de accidente, si ha sido todo entre el sábado y el domingo. Pues que si soy yo, pierdo la bonificación de la póliza, fijo.

Pero esto no ha hecho más que empezar. Si Vettel ha pasado de pedir disculpas públicamente por su decepcionante comportamiento en un deporte de equipo a reafirmar que sus genes de campeón no pueden buscar más que la victoria, que es sinónimo de la expresión futbolística que utilizan esos deportistas al final del partido cuando se han hinchado a repartir leña hasta en el alma durante noventa minutos y recién duchados mutan su semblante al del oso de Mimosín y hablan de que “el futbol es un deporte de hombres y de contacto”, Webber ha pasado al contra ataque y lo ha hecho como más puede doler. Con la colaboración de Alonso, un genio en el arte de disparar a la moral del contrario en vez de a sus ruedas.
Después del GP de China, cuando ya empiezan los rumores de cara a la próxima temporada basados en los pilotos que acaban contrato: Kimi, Massa, Webbber, … Uy, qué casualidad.¿ Kimi a Red Bull? ¿Webber a Ferrari?
El caso es que en esta vorágine, Fernando Alonso cuelga una bonita foto en su twitter, después de, como digo, la carrera de China, cenando con Webber y acompañada del comentario: “Cenando con amigos en Dubai”
Directo al corazón. Mensaje a Vettel.
Aquí estamos dos amigos, ambos con cuentas pendientes, que podemos ser compañeros muy pronto y que queremos hacer pública nuestra relación, ya sabes, para evitar especulaciones de la prensa. Con cariño, firmado Fernando Alonso.

Es verdad que se me hace muy difícil creer que en el mundo de la fórmula 1 y dentro del mismo equipo, se puedan ni siquiera pensar estrategias que pasen por dañar indirectamente los intereses del propio equipo, pero si fuese el australiano y alguien me susurrase eso de que “a la familia le gustaría….”, juro que antes de subirme al monoplaza, miraría los bajos.

Y mientras, tendría mucho cuidado en la ducha. Aunque fuese la de mi casa. Sería capaz de salir sin enjabonarme pero no iba a agacharme si se me cayese la pastilla de jabón. Prefiero ir justo de higiene que arriesgarme a… un resbalón. Después nadie iba a creer que se trataba de un accidente. Aunque lo pareciese

domingo, 14 de abril de 2013

"La gran apuesta"

Portad del libro
La tan nombrada crisis financiera de 2008, cuyo origen sin duda está en Wall Street y el mercado hipotecario es el escenario real del libro de Michael Lewis quien describe mediante la experiencia de protagonistas reales el origen, desarrollo y explosión de la mayor catástrofe financiera que a día de hoy sigue  pasando factura a numerosas economías mundiales.

De nuevo la codicia sin límite, el alejamiento de la economía real de la financiera, algo así como lo que estamos sufriendo en la política, son la causa de un desastre que también tiene ganadores con nombres y apellidos. Algunos de éstos están descritos en el libro aunque de una manera que transmite incluso una sensación de pesar por que su apuesta, en contra del mercado, fuese la ganadora.

Confirmar que gran parte de la maquinaria de Wall Street es desconocedora de los entresijos de los propios productos monstruos que genera, que el dinero solo tiene valor cuando se hablan de cientos o miles de millones de dólares, que las autoridades que controlan ese mercado, los analistas, las agencias de calificación,.. parecen más salidas de una película de Esteso y Pajares no causa risa sino todo lo contrario.

Una muestra de que los gobiernos y las entidades reguladoras son más una red virtual de cara a proyectar una sensación de seguridad que es a todas luces falsa.

Aunque hay pasajes y detalles en los que es fácil y perderse, se trata de una historia real que se consume casi como una novela sin tener que echar mano de diccionarios económicos para entender el tamaño de una estafa que parece ser ficción pero que desgraciadamente no lo es.

"La gran apuesta"
Michael Lewis
Debate
336 páginas + cubiertas



"Chupete Team"


Artículo publicado el 14 de abril de 2013 en "el Periódico Extremadura"

James Hunt




El pasado fin de semana comenzó el campeonato de Moto GP 2013 en Qatar. Aunque como producto nos empaqueten tres categorías dentro del campeonato, algo que es como si al campeonato de fórmula 1 le uniesen por decreto la GP2 y las Fórmula Renault y compartiesen la definición de su hermano mayor, tengo que reconocer que a los adictos nos encanta ver carreras de cualquier categoría, incluyendo las del carro de la compra de Carrefour por pillar la caja con la fila más corta, caja que luego termina siendo la más lenta, pero el campeonato se juega en la categoría de Moto GP.

Después de ver a un chaval como Marc Márquez codeándose con el “Doctor” Rossi, ese al que todas las quinielas retiraban después de su triste temporada pasada, al que colgaban el cartel de viejo para la competición, me picó la curiosidad sobre las edades de los pilotos y tiré de wikipedia.

Resultado, Valentino Rossi, el viejo doctor, 34 años. Marc, compañero en el podio, 20 años. Así, a bocajarro puede parecer una casualidad. Chico joven y con ganas en el seno de un equipo puntero oficial, el equipo Honda. Pero no es exactamente así. Obviando las categorías inferiores, esas que marcan el futuro de un piloto y que te permiten llegar a la parrilla de salida del mundial, Marc debuta en el año 2008 con el equipo KTM en el mundial, en la categoría de 125cc. Siete carreras después, el 22 de junio de ese año, en el Gran Premio de Gran Bretaña celebrado en el circuito de Donington Park, el piloto se convierte en el español más joven en subir al podio en una prueba del mundial, con 15 años y 126 días batiendo en juventud a Dani Pedrosa que lo había logrado con 15 años y 359 días, vamos una eternidad.

A esa edad aproximada yo también alcancé una de mis más altas cotas de éxito en el mundo de las dos ruedas. Con testigo de excepción, mi inseparable compañero por entonces Juan Luis, aprovechando una tarde de calor de verano en Badajoz, momento ideal para burlar cualquier control que pudiese confirmar la ausencia de carnet para conducir semejante aparato, después de hacernos unas cuantas pistas en lo que hoy es la flamante urbanización de Las Vaguadas, nos dimos una vuelta de clasificación por la Plaza de los Alféreces Provisionales, algo así como el circuito de Mónaco de nuestra generación. Las horas de calor nos garantizaban lamentablemente la ausencia de espectadores que aplaudieran la hazaña pero era indispensable hasta que pudiese al menos examinarme del carnet para esa cilindradazo hacer demasiados alardes públicos. Después de disfrutar en solitario de la experiencia, nos fuimos a celebrarlo al “Garden”, testigo de tantas rebeldías de juventud donde recibimos el particular homenaje. Un guardia civil de paisano había sido espectador de nuestra evoluciones y me propuso incorporarme al benemérito cuerpo para realizar allí los dieciséis meses de mili, eso sí, con la garantía de una vez superado el período de instrucción inicial de tres meses, facilitarme el destino a las patrullas de la guardia civil que por entonces vigilaban la frontera para minimizar el contrabando de café y tabaco que por entonces eran negocio habitual en la zona. Mi ilusión por verme encima de esas imponentes Montesa H6 360cc me duró lo que tardé en llegar a casa y compartir con mi padre tan magnífico plan. Tenía entonces 15 ó 16 años, no anoté los días, entonces no tenía importancia. No creo que Márquez estuviera más orgulloso en el podio de Donington Park que yo apoyado en la barra de ese bar escuchando la propuesta de aquel guardia.

Viene todo esto a colación por la fabulosa fábrica de jóvenes pilotos a nivel mundial que se ha puesto en marcha. Ya no solo son las canteras de los grandes equipos de futbol los que “contratan” jóvenes promesas que no han llegado a la pubertad con la intención de fabricar ídolos del motor.

Figuras como Hamilton, Dani Pedrosa, Carlos Sainz Jr.,… proceden de esa filosofía apoyadas por las inversiones en marketing de marcas que anhelan vincularse al mundo del motor. Qué lejos quedan los tiempos en los que Ángel Nieto, ya bicampeón del mundo (años 1969 y 70) luchaba porque se retransmitiese una prueba del campeonato, lo que consiguió en la temporada 71 cuando se jugaba de nuevo dos campeonatos mundiales, el de 50 y 125cc.

Yo sigo disfrutando cada día con los dos grandes campeonatos de las dos y cuatro ruedas con amplia presencia de jóvenes máquinas de pilotar pero de vez en cuando me gusta cerrar los ojos y disfrutar de la imagen de James Hunt con su mono rojo fumando un pitillo.

Admiro mucho a los jóvenes, mitad pilotos, mitad ingenieros pero comparto espíritu con los pilotos canallas, los del pitillo
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