En plena crisis de los años 90 la generación de jóvenes con veinti pocos años teníamos dos opciones. Aguantar el chaparrón guarnecidos en el paraguas de la Universidad, completando una carrera para satisfacer las ambiciones de la generación de nuestros padres, que no habían podido hacerlo, o enfrentarnos con un mundo laboral verdaderamente complejo.
Reconozco que fui de los segundos, aunque nunca pensé que tenía los conocimientos necesarios para hacerlo. Por eso, nunca renuncié a la verdera formación continua.
A lo largo de estos años, nunca han pasado más de seis meses sin estar involucrado en el algún tipo de curso de formación, de mayor o menor enjundia. En ese tiempo, mi papel en el grupo ha pasado de ser junior, a acercarme peligrosamente al de "abuelo" del curso.
Hace pocos meses y en medio de la ola de los Social Media, participé en un curso intenso de tres días. Como era de esperar en una temática tan actual, la juventud de la mayor parte de los participantes era insultante. Por contra, la mínima presencia de participantes con capacidad de decisión en las empresas es francamente preocupante.
Pero lo que más me llama la atención es la verdadera disociación entre las dos generaciones empresariales.
Por un lado los equipos cargados de experiencia y que han vivido (que no resuelto) situaciones, quizá no tan complejas como la actual, de crisis anteriores y por otro, una generación que ha nacido en la vida laboral y/o empresarial en este complicado marco.
Estar en contacto profesional con jóvenes formados (que no licenciados en muchas ocasiones), sin miedo a enfrentarse a auditorios, porque dominan el tema a tratar, si no bilingues, sí absolutamente exentos de complejos a la hora bucear en otro idioma. Y lo que es más admirable, deseosos de disponer de recursos para salir al mundo a ver, aprender, copiar, mejorar, ... ya sea en Nueva York, Londres, Lisboa o cualquier otro punto en el que sientan que pueden obtener información, recursos, sensaciones...
Cuando abro mi facebook y leo a mis sobrinos en inglés, alemán o español, siento una intensa envidia (si es intensa, no puede ser sana) y me preocupa nuestra incapacidad de integración de estas dos generaciones.
Seguimos expulsando del mercado laboral a una generación con experiencia, que quizá ha ido perdiendo ilusión y dejaremos a una, cargada de ilusión y conocimientos específicos, que sufrirán para aprender a generar lo que los senior llevan a sus espaldas durante años, defender modelos de negocio rentables.
No hace mucho, leí una de las frases que ningún gurú quiere hacer suya, pero que debería ser uno de nuestros mandamientos: Los buenos negocios no necesitan ser innovadores.
Y creo que necesitamos de muchos buenos negocios (empresas que tienen modelo, satisfacen necesidades, son rentables y generan empleo) para que la innovación tenga su caldo de cultivo.
De lo contrario, en una sociedad empresarial sin "expertise", en búsqueda de la innovación por la innovación, estaremos alimentando a un montón de voluntariosos que, sin saberlo, soplan sin parar una burbuja que más pronto que tarde, también explotará.
De nuevo, parece que volvemos a vivir una situación parecida a la que Renault resumió en un spot que se ha convertido ya en un clásico. Sólo destacar que el final feliz no es el desplazamiento de una generación por otra, sino su integración a través de una formación que no se genera por el simple transcurrir del tiempo. Este parámetro, en cambio, sí dotará de experiencia a la que tomará el relevo, algo más tarde de lo que les gustaría, por el bien de todos.
Algunas empresas que cayeron en la burbuja de las puntocom
Empresas americanas que desaparecieron con la burbuja de internet
domingo, 24 de abril de 2011
domingo, 10 de abril de 2011
Comunicación sin fecha de caducidad
Allá por los años 70, los niños éramos igual de marquistas, consumistas, aspiracionales, ... que cualquier otra generación de niños posterior.
Quizá desde el punto de vista de los especialistas y analistas actuales, aquello no tendría tanto mérito y seguro que se debía a un mecanismo simplísimo que hoy el neuromarketing explica en el primer capítulo.
El caso es que nosotros no lo sabíamos. Quizá por ello, aquellos profesionales de la comunicación consiguieron los dos pilares que hoy son tan escasos y valiosos.
En esos años, la mayoría de las acciones publicitarias buscaban cumplir con el axioma "AIDA" (atención, interés, deseo y acción) del que hace años que he escuchado cientos de nuevas versiones, pero que sinceramente pocos superan, como definición del objetivo de la comunicación.
Los dos pilares a los que me referían son el impacto de la comunicación y el recuerdo perdurable de ésta.
Jamás me hubiese convertido a lo largo de los años, primero en un niño que jugaba y posteriormente en un adulto coleccionista y mitómano, sin una figura excepcional.
Cuando oigo el impacto que puede tener en Apple sobre las ventas, sobre la cotización en bolsa, ... la figura de Steve Jobs, me acuerdo de "mi Apple" y "mi Steve Jobs".
Mi gurú de la comunicación no tenía ni nombre para mí, a pesar de que firmaba sus trabajos. Por supuesto no había visto ninguna foto suya ni sabía de su nacionalidad, procedencia o cualquier otro detalle. Todo esto cambió hace unos años.
Mi inquebrantable afición al mundo del motor, desde niño, me llevó a adorar el juguete que me proporcionaba la mayor vinculación disponible entre la infancia y este mundo, a partir de las cajas del propio juguete, que en aquel tiempo era el Scalextric.
Hace pocos años, a través de una publicación especializada, vi la primera entrevista con Lluís Bargalló, el mago que estaba detrás de mis sueños. Contactar con él no fue excesivamente difícil y el tiempo hizo lo demás. Un viaje de trabajo a Barcelona, una llamada a Luís y todo facilidades.
Conocí a Lluís y a Rosa, su mujer, en su estudio. Lleno de recuerdos mágicos para mí y arte, mucho arte. No puedo olvidar sus óleos de marinas, sus retratos, ... pero lo que me llena de orgullo es poder contar que estuve allí, que charlamos, que tomamos café en un día primaveral de Barcelona, que desde entonces me produce una enorme alegría sus cariñosos mensajes y ... que es mi amigo.
Además, esta relación me ha facilitado sentir la experiencia que debe recorrer el cuerpo de los coleccionistas de arte cuando poseen un Velázquez o un Goya. Porque yo, tengo un Bargalló
Desde estos tiempos, sólo una comunicación de la marca ha vuelto a pellizcarme, quizá porque no estaba dirigida a los niños, sino a esa generación de niños de los 70 que Lluís encandiló.
El spot ganó un premio "EL Chupete", referida a publicidad infantil, aunque creo que no iba dirigida a ellos.
miércoles, 16 de marzo de 2011
En el camino
Un grupo de escritores estadounidenses de la década de los cincuenta, con un conjunto de características comunes, tales como el rechazo a los valores clásicos de los propios estadounidenses, gran libertad sexual, uso de las drogas y estudio de la filosofía oriental, son denominados Generación Beat o Contrageneración.
Entre ellos, destaca Jack Kerouac, autor de "On the road" (En el camino) novela que narra de manera autobiográfica sus viajes a través de los Estados Unidos y México y que contribuye a incrementar la mítica de la Ruta 66.
La novela fue escrita en 1.951 en un único y largo rollo de papel, del que se conserva el original y publicada en 1.957.
Jack Kaerouac y Neal Cassady son representados por Sal Paradise y Dean Moriarty respectivamente, en una loca carrera de costa a costa de los Estado Unidos donde el concepto del camino prevalece sobre el interés del destino.
Ambos murieron jóvenes por los problemas derivados de este tipo de vida. Ninguno cumplió los cincuenta.
Salvando las distancias, en 1.994, Jose Ángel Mañas publica "Historias del kronen", llevada al cine un año después por Montxo Armendáriz.
Si bien en este caso no tiene el componente de pertenencia a una generación y defensa de unos determinados "valores", muestra claramente los distintos "viajes" o "carreras" en los que nos hemos visto participando en alguna fase de nuestra vida.
Entre ellos, destaca Jack Kerouac, autor de "On the road" (En el camino) novela que narra de manera autobiográfica sus viajes a través de los Estados Unidos y México y que contribuye a incrementar la mítica de la Ruta 66.
La novela fue escrita en 1.951 en un único y largo rollo de papel, del que se conserva el original y publicada en 1.957.
Jack Kaerouac y Neal Cassady son representados por Sal Paradise y Dean Moriarty respectivamente, en una loca carrera de costa a costa de los Estado Unidos donde el concepto del camino prevalece sobre el interés del destino.
Ambos murieron jóvenes por los problemas derivados de este tipo de vida. Ninguno cumplió los cincuenta.
Salvando las distancias, en 1.994, Jose Ángel Mañas publica "Historias del kronen", llevada al cine un año después por Montxo Armendáriz.
Si bien en este caso no tiene el componente de pertenencia a una generación y defensa de unos determinados "valores", muestra claramente los distintos "viajes" o "carreras" en los que nos hemos visto participando en alguna fase de nuestra vida.
¿Quién no ha vivido "En el camino" o su propia "Historia del Kronen"?
jueves, 10 de marzo de 2011
Sentiment vs Publicidad emocional convencional
Durante muchos años, la medición de la publicidad convencional, principalmente la que se emitía en televisión, se medía por un ratio bastante desconocido para los profanos (y realmente también para muchos de los que lo utilizaban en sus argumentaciones, sin saber muy bien qué significaba), el grp.
Básicamente, éste permitía cuantificar el éxito de una campaña, al trasladar sus resultados a una cifra, mensurable y comparable.
Hasta aquí bastante... ¿lógico?.
Actualmente la gran segmentación de los medios a dado entrada a otros parámetros más emocionales, que intentamos medir para seguir aplicando los viejos paradigmas. Así, contar los "like" o "me gusta" en facebook, es la versión moderna de esta necesidad de medir, cuantificar, comparar, monetizar, ... que nos persigue en menor o mayor medida a los más marketinianos.
Me declaro un firme convencido en las redes sociales, en el social media en general, en la imposibilidad de seguir haciendo comunicación sin contar con este mundo. Pero a la vez, reto a que alguien pueda recordar veinticinco años después de haber estado expuesto a ella, una comunicación con la claridad y el reconocimiento de marca que han alcanzado los que han sabido llegar al corazón, con emociones.
Después de medir, paso casi obligado para que los nuevos soportes se abran paso en las mentes, a veces duras, de los responsables de marca, habrá que conseguir llegar al corazón y esto estará reservado solo a unos pocos.
domingo, 6 de marzo de 2011
Una de cine "Las uvas de la ira"
En 1.936, John Steinbeck (Nobel de Literatura en 1.962) recibe el encargo de "The San Francisco News" (bendita prensa) para realizar siete reportajes sobre el éxodo de granjeros hacia California.
El tratamiento de estos reportajes no está exento de viviencias personales, el propio Steinbeck fue recolector de fruta en su juventud. Pero la situación en esos momentos era dramática. Tras el crack del 29, comienzan los años 30 de la gran depresión económica americana, a los que hay que añadir las tormentas de polvo que arruinaron las cosechas y con ello el modus vivendi de multitud de familias americanas que se vieron obligadas a emigrar en busca del dorado en dirección a California, zona rica en frutas y miel.
Estos reportajes periodísticos por los que el autor obtuvo el premio Pulitzer, son el germen de la novela (The grapes of wrath) publicada en 1.939 y que Jonh Ford llevó al cine el año siguiente.
Con siete nominaciones al Oscar en 1.940 y dos premios al mejor director y mejor actriz secundaria, la película recoge el éxodo a través de Oklahoma, Arizona, Nuevo y California, de una familia americana cuya dignidad y orgullo les permite mantenerse unida a pesar de las adversidades.
Tras la explotación de los inmigrantes chinos, filipinos y mexicanos, toca el turno ahora a los americanos golpeados por la situación económica, los desastres naturales y la voracidad de los bancos.
La dureza de la película la llevó a estar incluso prohibida en California, por el duro reflejo que supone del maltrato, humilación y miseria moral que sufrieron estos americanos, denominados okies, por sus propios compatriotas, en el largo recorrido a través de la Ruta 66.
Curiosamente son ellos los que dotaron de contenido y progreso a esta ruta mítica, hoy foco de una peregrinación constante de nostálgicos que la convierten en un gran atractivo turístico.
http://video.google.com/videoplay?docid=-2783931286302377798#
domingo, 27 de febrero de 2011
Algo está cambiando en la comunicación
En 1.948, Philips Ibérica realiza la primera demostración en España del funcionamiento de la televisión, en el marco de la feria de muestras de Barcelona. Pero no es hasta octubre de 1.956, fecha en la que Televisión Española comienza sus emisiones regulares, el momento en que la sociedad española empieza a ser consciente del poder de este medio, llamado a revolucionar las relaciones de comunicación entre las empresas y sus clientes.
Desde entonces han pasado muchas cosas, creación del segundo canal, el conocido inicialmente como UHF, los primeros anuncios o comerciales, la aparición de las televisiones privadas, las TDT y quién lo iba a decir, la supresión de la publicidad en este canal.
La reducción de cuota de pantalla ha ido siendo paulatino, pero constante. De una posición arrolladora en 1.990 (73,3% de cuota de pantalla) a una participación mucho más segmentada que en el 2.010 arrojó una cuota del 24%, según datos de TNS (empresa "oficial" responsable de la medición de audiencias en nuestro país).
A esta reducción de cuota de pantalla, hay que sumarle que ésta es cada vez menos. Es decir, este dato mide el tanto por ciento de gente que ve un canal, entre los que consumen televisión. Y este es el gran dilema, esta cuota total es la que se está estrechando.
Ni la tele mató a la radio, ni creo que los nuevos medios hagan desaparecer a los convencionales sino todo lo contrario. Amplificarán su efecto.
Prueba de ello es que precisamente son estos medios supuestamente amenazados los primeros que están implantando su presencia, primero en internet y luego en las redes sociales.
En 1.999 Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger crean el "Manifiesto Cluetrain", consistente en 95 conclusiones destinadas a llamar la antención sobre las relaciones que mantienen las empresas con sus consumidores.
Su origen hay que buscarlo en la irrupción del fenómeno internet, cuando la representación de este mundo se circunscribía al entorno web.
Hoy creo que el manifiesto está más en vigor que nunca y que las redes sociales no son un fenómeno, ni de minorías, ni pasajero.
http://tremendo.com/cluetrain/
Debemos poner en valor el poder de nuestros consumidores. En un mundo convulso donde las dictaduras más arraigadas están cayendo con una facilidad inimaginable hace pocos años, es el momento de reflexionar sobre la posibilidad de que estas corrientes se fijen otros objetivos, hartos de financiar estructuras de producción y/o comercialización en la que no se les escucha.
Cuando esta corriente comience, proponer reformas será inútil, será tarde.
Otros han seguido esta secuencia y vuelan ya hacia el exilio.
Desde entonces han pasado muchas cosas, creación del segundo canal, el conocido inicialmente como UHF, los primeros anuncios o comerciales, la aparición de las televisiones privadas, las TDT y quién lo iba a decir, la supresión de la publicidad en este canal.
La reducción de cuota de pantalla ha ido siendo paulatino, pero constante. De una posición arrolladora en 1.990 (73,3% de cuota de pantalla) a una participación mucho más segmentada que en el 2.010 arrojó una cuota del 24%, según datos de TNS (empresa "oficial" responsable de la medición de audiencias en nuestro país).
A esta reducción de cuota de pantalla, hay que sumarle que ésta es cada vez menos. Es decir, este dato mide el tanto por ciento de gente que ve un canal, entre los que consumen televisión. Y este es el gran dilema, esta cuota total es la que se está estrechando.
Ni la tele mató a la radio, ni creo que los nuevos medios hagan desaparecer a los convencionales sino todo lo contrario. Amplificarán su efecto.
Prueba de ello es que precisamente son estos medios supuestamente amenazados los primeros que están implantando su presencia, primero en internet y luego en las redes sociales.
En 1.999 Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger crean el "Manifiesto Cluetrain", consistente en 95 conclusiones destinadas a llamar la antención sobre las relaciones que mantienen las empresas con sus consumidores.
Su origen hay que buscarlo en la irrupción del fenómeno internet, cuando la representación de este mundo se circunscribía al entorno web.
Hoy creo que el manifiesto está más en vigor que nunca y que las redes sociales no son un fenómeno, ni de minorías, ni pasajero.
http://tremendo.com/cluetrain/
Debemos poner en valor el poder de nuestros consumidores. En un mundo convulso donde las dictaduras más arraigadas están cayendo con una facilidad inimaginable hace pocos años, es el momento de reflexionar sobre la posibilidad de que estas corrientes se fijen otros objetivos, hartos de financiar estructuras de producción y/o comercialización en la que no se les escucha.
Cuando esta corriente comience, proponer reformas será inútil, será tarde.
Otros han seguido esta secuencia y vuelan ya hacia el exilio.
domingo, 6 de febrero de 2011
Marketing Viral
Hace muchos años, cuando era un niño, tenía aficiones que aunque abandoné poco a poco, me dejaron conocimientos que he descubierto, son sabidurías. El mérito no es mío lógicamente, sino de quien me las transmitió.
Cada viernes, después del colegio, acudía en una escuela-taller de dibujo. Quizá no recuerdo muy bien la técnica, pero nunca he olvidado lo que me enseñaron sobre la firma de un trabajo.
Mi profesor, Ángel, un tipo muy especial, me dijo: "Nunca firmes un trabajo con una firma grande, hazlo siempre de una manera discreta. Si el trabajo es malo, no hace falta que grites diciendo que lo has hecho tú. En cambio, si es bueno, no te preocupes, buscarán la firma en la obra y la encontrarán".
Cuántas veces he recordado esta enseñanza.
A veces, algunos anunciantes, me pedían una campaña viral, pero realmente lo que quería era algo notorio, que fuese a mayor gloria de su producto y creo que también bastante a su persona, pero por supuesto barato, muy barato. Es que si no, no era mk viral decían.
Efectivamente, no entendían nada.
Otra vez, la actualidad nos pone al alcance un ejemplo. Coca Cola ha lanzado una campaña para algunos paises de habla hispana que está dando la vuelta al mundo.
La idea es sencilla: un poco de pesimismo actual al que darle la vuelta, una canción adaptada, niños y la magia de la marca que, como su producto físico, corresponde a una fórmula secreta que nadie conoce... o no tanto. Talento, confianza ciega en la comunicación y la inversión necesaria, ni más ni menos.
¿Quién ha dicho que es una acción cara... o barata?
Otro ejemplo de una campaña que está dando la vuelta al mundo y el público demanda, busca. ¿Tiene esto precio?
Cada viernes, después del colegio, acudía en una escuela-taller de dibujo. Quizá no recuerdo muy bien la técnica, pero nunca he olvidado lo que me enseñaron sobre la firma de un trabajo.
Mi profesor, Ángel, un tipo muy especial, me dijo: "Nunca firmes un trabajo con una firma grande, hazlo siempre de una manera discreta. Si el trabajo es malo, no hace falta que grites diciendo que lo has hecho tú. En cambio, si es bueno, no te preocupes, buscarán la firma en la obra y la encontrarán".
Cuántas veces he recordado esta enseñanza.
A veces, algunos anunciantes, me pedían una campaña viral, pero realmente lo que quería era algo notorio, que fuese a mayor gloria de su producto y creo que también bastante a su persona, pero por supuesto barato, muy barato. Es que si no, no era mk viral decían.
Efectivamente, no entendían nada.
Otra vez, la actualidad nos pone al alcance un ejemplo. Coca Cola ha lanzado una campaña para algunos paises de habla hispana que está dando la vuelta al mundo.
La idea es sencilla: un poco de pesimismo actual al que darle la vuelta, una canción adaptada, niños y la magia de la marca que, como su producto físico, corresponde a una fórmula secreta que nadie conoce... o no tanto. Talento, confianza ciega en la comunicación y la inversión necesaria, ni más ni menos.
¿Quién ha dicho que es una acción cara... o barata?
Otro ejemplo de una campaña que está dando la vuelta al mundo y el público demanda, busca. ¿Tiene esto precio?
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