lunes, 2 de abril de 2012

Central Hispano 20

A finales de los 80, principios de los 90, tras la fusión de los bancos Central e Hispano Americano, la marca resultante "Central Hispano" trabajaba por hacerse un hueco en la mente de los consumidores.

Supongo que en la vorágine de destacar y hacer cosas distintas, crearon un paraguas de marca "Central Hispano 20" destinado a crear respuestas un público joven, que hasta entonces apenas era cultivado por las cajas de ahorro y casi siempre desde un punto de vista exclusivamente del ahorro, mediante sus tradicionales cuentas infantiles.

Central Hispano 20 disponía de oficinas "ad hoc" en algunas poblaciones (concretamente conocí las ubicadas en Granada y la madrileña calle de San Francisco de Sales) que ofrecieron por primera vez "experiencias" a los jóvenes usuarios de banca. Decoración específica, ambiente musical diferente, monitores de TV (no, no se utilizaba por entonces la denominación de pantallas)

La campaña de televisión con un look muy refresco (con la frescura de la época, claro), muy chispa de vida y un pegajoso jingle, aportaban gran notoriedad. Pero lo que realmente siempre ha seguido en mi mente fue su decidido apoyo al mundo del motor. El por entonces Campeonato de España de Turismos, siempre lucía algún participante con la marca. Y de verdad, no con una presencia testimonial como en muchos casos pasa ahora. Conseguir completar un campeonato regional (ni siquiera Campeonato de España) con el único apoyo de una entidad financiera es hoy una quimera. A las magníficas campañas globales que proporciona la F1 le unes un poquito de google, una pizca de banner y una cucharadita de café de facebook y... ya está!!!
Los más modestos te dirán que no lo ven o que les proporciones una campaña viral (que según ellos es gratis) y a correr (eso sí, sin coche, ni medios, ni nada de nada), a correr por la puerta de su despacho.

Xavier Riera con su M3


Supongo que a diferencia de la situación actual, entonces había ejecutivos (ellos lo eran, aunque no lo sabían) con redaños para apostar. A falta de gurús, métricas que interpretar, bloggers a los que seguir, amigos en face a los que consultar,... las decisiones se apoyaban más en los redaños.
Pues en este entorno, recuerdo mis visitas al circuito del Jarama, donde siempre había un Campeonato de España de Turismos, un Mundial de Motos, una carrera de camiones, de la Copa R5, ...

Allí, durante una época, siempre sonaba por la penosa megafonía el jingle del Central Hispano 20, siempre veías una valla con su marca y para ser coherente con su posicionamiento buscado, siempre había un coche con sus colores en pista.

Mi más sincera enhorabuena a aquellos responsables de marca y de la agencia que dejaron en mí ese recuerdo vivo, casi ya treinta años después.

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